Aplicación

Para introducir el cabezal pulverizador Spray-Liner® en el tubo de aguas residuales que se va a sanear se necesita una vía acceso. Ésta puede ser a través de las aberturas de purga de aire, los puntos de conexión de las instalaciones sanitarias y / o las aberturas de inspección que se encuentran en el sistema de tuberías o directamente a través del tramo descendente. Desde allí se sanean las tuberías defectuosas. Pueden sanearse partes de una tubería o también el sistema de tuberías completo dentro de un edificio. Además, el sistema de pulverización garantiza en las ramificaciones una transición homogénea: las entradas laterales se integran perfectamente, quedando así totalmente excluidas las infiltraciones de agua. Incluso aunque en el tramo descendente se haya utilizado ya un sistema de revestimiento, con el sistema Spray-Liner® pueden integrarse y sanearse perfectamente las entradas laterales fresadas.

Antes de iniciar el saneamiento se informa detalladamente al cliente / vecino/inquilino afectado sobre el saneamiento que se va a realizar con todos los preparativos asociados.

A continuación, la sección de tubería que se va a sanear se inspecciona con una cámara especial y se localizan y documentan todos los daños.

Las tuberías de aguas residuales se limpian mecánicamente o mediante agua a alta presión. Así se eliminan las incrustaciones, los sedimentos y demás obstrucciones. No es necesaria una imprimación. La tubería que se va a sanear puede estar húmeda para el revestimiento posterior directo.

Los daños de gran dimensión se cubren en la parte interior del tubo con otro sistema desarrollado por nosotros con el fin de lograr una superficie homogénea para el posterior saneamiento del interior de la tubería.

La máquina Spray-Liner® propiamente dicha es tan compacta que se puede trabajar con ella incluso en espacios de dimensiones muy reducidas. El equipo necesario se introduce en el espacio habitado. A continuación, el paquete de mangueras de saneamiento se introduce en la sección de la tubería que se va a sanear. Con ayuda del cabezal pulverizador giratorio se aplican dos capas de la resina epoxi 2K líquida en dirección contraria con un movimiento de rotación. Mediante una cámara diminuta que se fija en el cabezal de centraje trasero, el usuario puede seguir en un monitor cómo se pulveriza la resina sobre la pared de la tubería y se crea una tubería de aguas residuales nueva y resistente: una tubería dentro de la tubería con un espesor de pared comprendido entre 3 y 4 mm: a petición, o según la necesidad, pueden aplicarse también varias capas.

Esto tiene lugar sin ruidos y sin olores, de forma segura y respetuosa con el medio ambiente.

Las imágenes de la cámara del proceso de revestimiento se pueden grabar y, al igual que los extensos datos que se registran mediante una interfaz DataLog, sirven como documentación. Además, la calidad de los pasos individuales queda garantizada mediante un sistema controlado por PLC que, entre otras cosas, controla la velocidad de retroceso, la cantidad de resina y la velocidad de rotación del cabezal pulverizador. Todos los procesos se documentan automáticamente.

Realizado el revestimiento, las entradas al sistema de tuberías vuelven a cerrarse de manera profesional y las tuberías se liberan para el uso una vez acabados los trabajos de saneamiento. De este modo, el saneamiento completo de un sistema de tuberías puede realizarse en un único día. Esto ahorra tiempo y dinero, ya que con Spray-Liner® puede sanearse aproximadamente 1 metro de tubería por minuto.